La compañía realizaba intervenciones teatrales callejeras entre 1979 y 1983. Estas acciones evolucionarán hacia un trabajo formado por una gama de recursos escénicos que incluía música, movimiento, uso de materiales naturales e industriales, aplicación de nuevas tecnologías y la implicación del espectador directamente en el espectáculo. Esta estética creará su propia definición con el término “lenguaje furero”, que se desarrolló a partir del espectáculo “Accions” (1983) y ha seguido con “Suz/o/Suz” (1985), “Tier Mon”(1988), “Noun”(1990), “MTM” (1994), “Manes” (1996), y continuó con “ØBS” (2000). Más de un millón de espectadores de todo el mundo han participado de ese lenguaje furero.
Durante los años noventa la compañía extendió sus proyectos artísticos al teatro de texto (“Fausto Versión 3.0” y “Ombra”), el Teatro Digital (“Faust Shadow”, “Fmol”, “Work In Progress”, “B.O.M”), el teatro de calle (“Furamòbil”, “Inana & Sons”), la puesta en escena de música contemporánea (“White Foam”), la ópera o la realización de grandes eventos corporativos. La Fura dels Baus realizó la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de 1992 de Barcelona. Firmas como Pepsi , Mercedes Benz, Peugeot, Volkswagen, Swatch, Airtel, Columbia Pictures, Warner Bros, Puerto de Barcelona, Telecom Italia o Sun Mycrosistems le han encargado “acciones” de promoción.
Fiel a sus principios de creación participativa, La Fura desarrolla proyectos a través de Internet. Fmol ha generado la creación colectiva a partir de la música del espectáculo teatral F@usto, versión 3.0 y de la ópera “D. Q. Don Quijote en Barcelona”.
La transformación de espacios, materiales y público han sido, en definitiva, un precepto básico en los espectáculos de La Fura dels Baus, como en “L’Home del Mil.lenni”, donde se reunió a 20.000 personas en la Plaza Catalunya de Barcelona para conmemorar la entrada del año 2000.
La compañía ha creado su propio sello discográfico y ha presentado trabajos con la música de sus producciones. Cursos y workshops han complementado la actividad del fenómeno furero.
Las últimas tecnologías siguen influyendo en sus creaciones, tal como ocurre con “Work in progress 97”. En este espectáculo se conectaban escenas que ocurrían simultáneamente en diversas ciudades, dentro de un ámbito de teatro digital.
Con “Atlántida” de Manuel de Falla, “El Martirio de San Sebastián” de Claude Debussy y “La Condenación de Fausto” de Héctor Berlioz y “DQ. Don Quijote en Barcelona”, la compañía se ha consolidado en el mundo de la ópera, género al que han dado otra vuelta de tuerca en “Sobre los Acantilados de Mármol”, representada en marzo del 2002 en Mannheim, y en el que se utilizaba la videoconferencia como elemento artístico. En junio del 2002 La Fura estrenó la puesta en escena de “La Sinfonía Fantástica” de Héctor Berlioz en su primera incursión en el campo de las sinfonías. Con esta pieza, la compañía ha continuado una particular trayectoria que comenzó creando música para los espectáculos con instrumentos tan singulares como motores de coche y lavadoras, hasta contar con una gran filarmónica para el mundo de la ópera.
Pero La Fura dels Baus, siempre inquieta en la búsqueda de nuevos caminos artísticos, ha puesto su particular mirada en el mundo del teatro clásico y del cine. En septiembre de 2001 estrenó en Sagunto (Valencia) una versión de “Las Troyanas” de Eurípides. El espectáculo fue co-dirigido con Irene Papas, y contó con la música de Vangelis y la escenografía de Santiago Calatrava.
En octubre del 2001 se estrenó en España “Fausto 5.0”, primera incursión cinematográfica de La Fura dels Baus. El largometraje, co-dirigido junto al realizador Isidro Ortiz, fue seleccionado para la sección oficial del Festival de Venecia y está protagonizado por Miguel Ángel Solá, Eduard Fernández y Najwa Nimri.
La compañía gira en la actualidad por toda Europa con “XXX”, una versión radical y contemporánea de “La Filosofía en el tocador, del Marqués de Sade.
Los directores artísticos de La Fura dels Baus son:
Miki Espuma, Pep Gatell, Jürgen Müller, Alex Ollé, Carlos Padrissa, Pera Tantiñá.
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